El mes de junio es el termómetro perfecto para medir el estado de forma del pelotón antes de la gran cita del calendario ciclista. En esta ocasión, el Baloise Belgium Tour ha sido uno de los escenarios de mayor actividad. Sin una crono individual en la que marcar grandes diferencias, la carrera derivó en una vertiente estratégica para pelear por cada bonificación y saber sufrir en los repechos.
En este contexto, la figura de Alex Aranburu emergió de forma espectacular ganando la etapa reina y alargando el liderato hasta el último sprint. Así, queda demostrado el buen trabajo previo del equipo Cofidis en las semanas anteriores al Tour. ¿Quieres conocer en detalle todo lo sucedido este fin de semana en Bélgica y por qué es tan importante de cara al Tour de Francia? Te recomendamos seguir leyendo este artículo.
Alex Aranburu se llevó la etapa reina del Baloise Belgium Tour
La tercera jornada de la carrera estaba marcada en rojo para todos los equipos. Con 175 km y más de 2.600 m de desnivel acumulado, el perfil de la etapa era un auténtico rompepiernas. Fue aquí donde Alex Aranburu aprovechó su buen saber hacer en este tipo de etapas para ir a por la victoria. Era un recorrido que no daba respiro, recordando a las clásicas de las Ardenas.
Durante los kilómetros finales, el ritmo de carrera fue cada vez más asfixiante. Corredores como Jenno Berckmoes pusieron contra las cuerdas al grupo principal en la selectiva cota de Petite Somme. En estos momentos de tensión, fue clave cómo Aranburu y el equipo Cofidis supieron mantener la calma y esperar a su momento.
Esa paciencia acabó dando sus frutos en la durísima rampa final situada en Durbuy. Cuando la carrera se rompió por completo en los últimos doscientos metros, Alex Aranburu lanzó un ataque que le permitió superar sobre la misma línea de meta a Lewis Askey (NSN). Con este triunfo, Alex Aranburu rubricó la séptima victoria del año para el equipo Cofidis y se enfundaba el maillot de líder de la general.
Líder de la general hasta el último sprint
Tras superar los obstáculos de la cuarta etapa, la defensa del liderato se presentaba casi como una partida de ajedrez. Alex Aranburu llegó a la quinta y última jornada con una renta mínima de solo dos segundos sobre Jasper Philipsen. Además, lejos de ser un trámite, el circuito en Hoeilaart era una ratonera llena de calles estrechas, tramos adoquinados y muros que eliminaron a los velocistas más puros a veinte kilómetros para la conclusión.
La tensión se palpaba en cada equipo. Mientras Philipsen rascaba segundos de bonificación vitales para la clasificación, Alex Aranburu no iba a ceder el maillot de líder y se impuso en el último sprint intermedio para salvar su liderato virtual por milímetros.
Sin embargo, el desenlace final recordó lo implacable que puede llegar a ser el ciclismo. El pelotón llegó agrupado al último kilómetro, el escenario idóneo para uno de los mejores sprinters. Philipsen lanzó la volata final en la que, por desgracia, en esta ocasión Alex Aranburu no encontró el hueco necesario en medio del caos. Quedó encerrado y perdió cualquier opción de disputar posiciones de honor. Al final, los diez segundos de bonificación que obtuvo el belga por ganar la etapa decantaron la general. Pese a ello, la tercera plaza definitiva sigue siendo un premio sobresaliente para Alex Aranburu y su equipo.
Alex Aranburu y el Cofidis, con los deberes hechos para el Tour de Francia
Mirando hacia la Grande Boucle, las sensaciones que dejan Alex Aranburu y sus compañeros son muy buenas. Aterrizar en la ronda francesa con gran confianza es básico para afrontar sus 21 etapas con opciones de victoria. La magnífica actuación que ha cuajado Alex Aranburu en Bélgica no es un hecho aislado esta temporada; ya levantó los brazos en un escenario sumamente exigente como la Itzulia, ganando con autoridad en Galdakao.
Ese estado de gracia que atraviesa Alex Aranburu se une a la buena inercia que trae su compatriota Ion Izagirre. El de Ormaiztegi también ha levantado los brazos esta temporada, fue en el GP Miguel Indurain. Además, un cuarto puesto en la general de la Itzulia y varios Top 10 en las pruebas siguientes, avalan a un Ion que buscará también un buen resultado en su último Tour de Francia.
El buen rendimiento del equipo Cofidis invita a ser optimistas de cara al futuro. Con una plantilla versátil de perfil cazaetapas, encaja a la perfección en muchas jornadas de media montaña del recorrido de este verano. Por tanto, parece claro que Alex Aranburu y el equipo Cofidis llegarán a la Grand Départ de Barcelona con los deberes hechos y las piernas listas.
¿Te ha resultado útil esta crónica deportiva? Te animamos a mantenerte pendiente de los próximos artículos de nuestro blog, para no perderte nada de la evolución de Alex Aranburu, el equipo Cofidis y todo el pelotón en esta espectacular temporada 2026.