Si eres aficionado al ciclismo de verdad, la Milán- Turín es una de esas carreras que no puedes perderte. No sólo por su historia -que da para escribir un libro- sino porque cada edición guarda la promesa de un final de infarto en las rampas de Superga. En 2026, la Milán- Turín vuelve a ponerse en marcha y aquí te contamos absolutamente todo lo que necesitas saber antes de que rueden los primeros kilómetros.
¿Qué es la Milán-Turín?
La Milán-Turín es, sin rodeos, la clásica ciclista de un día más antigua del mundo. No hay más debate posible: se celebró por primera vez en 1876, cuando el ciclismo moderno apenas estaba dando sus primeros pedaladas. Estamos hablando de una carrera que lleva sobre el asfalto desde mucho antes de que existieran los grandes monumentos del ciclismo como el Tour de Flandes o la París-Roubaix.
La prueba une dos de las grandes ciudades del norte de Italia: sale de las inmediaciones de Milán (habitualmente desde localidades como Rho o Novate Milanese) y termina en las cercanías de Turín, con la mítica subida al Colle di Superga como protagonista absoluta del tramo final. Superga no es sólo un puerto: es la seña de identidad de la carrera y el lugar donde se decide todo.
Organizada por RCS Sport -el mismo grupo que gestiona el Giro de Italia o la Milán-San Remo-, la Milán-Turín está clasificada como carrera UCI 1.Pro, lo que la sitúa en la segunda categoría del calendario internacional, por debajo del WorldTour pero muy por encima en prestigio y tradición.
El recorrido clásico conecta Lombardía con el Piamonte atravesando la llanura del Po. Los primeros 130-150 kilómetros son básicamente llanos, con carreteras anchas y alguna ondulación menor. El terreno cambia completamente cuando el pelotón se acerca a Turín y se enfrenta a la subida de Superga: entre 4,8 y 5 kilómetros con pendientes medias del 9%, rampas que superan el 10% y una estrecha carretera de apenas siete metros de ancho que convierte cualquier ataque en un espectáculo garantizado. Un perfil que parece estar diseñado para que los escaladores con chispa y los clasicómanos con piernas explosivas se la jueguen todo en los metros finales.
¿Cuánto dura la Milán-Turín?
¿Es una carrera de un día o por etapas?
La Milán-Turín es una clásica de un día. Sin etapas, sin clasificación general de varios jornadas: todo se decide en una sola jornada de esfuerzo. Los corredores se lo juegan todo en unos 170-200 kilómetros, dependiendo del trazado exacto de cada edición. En 2025, por ejemplo, el recorrido fue de 174 kilómetros entre Rho y la Basílica de Superga.
A nivel de duración en carrera, los tiempos suelen rondar las 3 horas 45 minutos y las 4 horas 30 minutos, en función del ritmo del pelotón y de cómo se desarrolle la carrera tácticamente. En 2025, Isaac del Toro cruzó la línea en 3 horas, 56 minutos y 49 segundos, lo que da una idea del nivel de intensidad que se maneja.
¿Cuándo se suele celebrar?
Históricamente, la Milán-Turín ha tenido una vida nómada en el calendario. Durante décadas fue la antesala perfecta de la Milán-San Remo, celebrándose entre una y dos semanas antes. En 1987 se trasladó al otoño junto con el Giro de Lombardía y el Gran Piemonte. En 2005 volvió a la primavera, desapareció entre 2008 y 2011, y regresó en 2012.
En los últimos años, la carrera ha encontrado su sitio habitual en el mes de marzo, justo antes de la Milán-San Remo, convirtiéndose en un excelente banco de pruebas para los corredores que buscan llegar a punto para el primer Monumento de la temporada. La edición de 2026 no es una excepción.
¿Cuándo y dónde ver la Milán-Turín 2026?
Fecha y horario de la Milán-Turín 2026
La Milán-Turín 2026 se disputará el miércoles, 18 de marzo de 2026. Como es habitual en las clásicas de un día italianas, la salida está prevista a primera hora de la mañana y la llegada a la cima de Superga se espera en la primera mitad de la tarde, según el ritmo que imprima el pelotón. Marca ya ese día en tu calendario porque, como sabes, las clásicas no esperan a nadie.
¿Dónde puedo ver la Milán- Turín en directo?
La Milán-Turín 2026 se podrá seguir en directo a través de Eurosport, que tiene los derechos de retransmisión de la carrera. Se trata de una emisión de pago, por lo que necesitarás una suscripción a la plataforma para disfrutarla en directo sin perderte ni un metro de la subida a Superga. Eurosport también suele ofrecer el streaming a través de su plataforma digital y de HBO Max, donde encontrarás la emisión sin cortes publicitarios.
Historia de la Milán-Turín: la clásica más antigua del mundo
¿Por qué la Milán- Turín es tan especial?
Pocas carreras pueden presumir de lo que tiene la Milán-Turín: nacer en 1876. Para entender la magnitud de este dato, basta con recordar que la París-Roubaix no se creó hasta 1896, el Tour de Flandes hasta 1913 y la Lieja-Bastoña-Lieja hasta 1892. La Milán-Turín les saca años de ventaja a todos los Monumentos del ciclismo moderno.
A lo largo de más de 150 años de historia, la carrera ha acumulado datos y anécdotas que la hacen única:
- El gran dominador histórico es el italiano Costante Girardengo, con 5 victorias entre 1914 y 1923. Un auténtico fenómeno del ciclismo de la época que convirtió la Milán-Turín en su carrera fetiche.
- Pierino Favalli fue otro de los grandes de la prueba, con tres triunfos consecutivos entre 1938 y 1940.
- Leyendas absolutas del ciclismo como Fausto Coppi, Eddy Merckx, Francesco Moser o Alberto Contador han inscrito su nombre en el palmarés de la Milán-Turín.
- En ediciones más recientes, el palmarés incluye a Primoz Roglic (2021), Mark Cavendish (2022), Alberto Bettiol (2024) e Isaac del Toro (2025), que en 2025 se convirtió en el primer mexicano en ganar la prueba con solo 21 años.
El trágico accidente de Marco Pantani en 1995
La Milán-Turín tiene también una página oscura en su historia. En la edición de 1995, el mítico escalador italiano Marco Pantani estuvo a punto de morir cuando la policía permitió por error que un vehículo cruzara el trazado en el descenso de Superga. El impacto dejó a Pantani con gravísimas lesiones que le tuvieron apartado de la competición durante meses. Un episodio que marcó para siempre la memoria colectiva del ciclismo italiano y que convierte cada bajada de Superga en un recuerdo inevitable de lo que pudo ser y no fue.
La carrera más rápida de su época
La Milán-Turín tiene también su lugar en los libros de récords de velocidad. En 1961, Walter Martin ganó la edición a una media de 45,094 km/h, estableciendo un récord de velocidad en una carrera clásica que estuvo vigente durante años. El suizo Markus Zberg sigue siendo el dueño del récord absoluto de velocidad media en la prueba, cuando se impuso en 1999 a 45,75 km/h. Cifras que dan escalofríos si piensas en los kilómetros que hay que cubrir.
Un palmarés reciente lleno de grandes nombres
En los últimos años, la Milán- Turín se ha reafirmado como un trampolín perfecto hacia la Milán-San Remo. Las victorias recientes muestran una gran variedad de perfiles ganadores:
- 2017: Rigoberto Urán (Colombia)
- 2018: Thibaut Pinot (Francia)
- 2019: Michael Woods (Canadá)
- 2020: Arnaud Démare (Francia)
- 2021: Primoz Roglic (Eslovenia)
- 2022: Mark Cavendish (Gran Bretaña)
- 2023: Arvid De Kleijn (Países Bajos)
- 2024: Alberto Bettiol (Italia)
- 2025: Isaac del Toro (México)
Escaladores, velocistas con punch, especialistas en clásicas… La Milán-Turín no discrimina: si tienes las piernas para aguantar Superga, puedes ganar.
¿Por qué desapareció y regresó?
Uno de los datos más curiosos de la Milán-Turín es su historia de interrupciones. La carrera no se disputó entre 2008 y 2011, en parte por problemas organizativos y de financiación, y también por su búsqueda de un hueco estable en un calendario internacional cada vez más saturado. En 2012 regresó con nueva vida y con el doble paso por Superga como gran novedad, recuperando protagonismo en el pelotón internacional. Desde entonces, la Milán- Turín no ha vuelto a desaparecer, aunque ha seguido moviéndose entre la primavera y el otoño según las necesidades del calendario UCI.
La edición de 2026 llega en un momento de buena salud de la carrera, con un formato consolidado, un final espectacular en Superga y el respaldo de RCS Sport, que sigue apostando por ella como parte del bloque de clásicas italianas de primavera.
La Milán-Turín no es un Monumento, pero tiene algo que muy pocas carreras pueden igualar: más de 150 años de historia, un final épico en las rampas de Superga y la capacidad de sorprender edición tras edición. El 18 de marzo de 2026, el pelotón vuelve a rodar entre Milán y Turín. No te la pierdas. Sigue leyendo más en Carreras Ciclistas sobre todas las competiciones de ciclismo.