Alejandro Valverde ha sido uno de los ciclistas más destacados del pelotón español e internacional. Alejado del ciclismo profesional en carretera, “El Bala” afronta un año 2025 cargado de nuevas motivaciones. Para Alejandro Valverde, el gravel ha sido estos dos últimos años su principal foco de ocupación. Esta temporada mantendrá esta ocupación, pero al mismo tiempo, asumirá el reto de ser seleccionador nacional de ciclismo élite. Dos roles distintos pero complementarios que reflejan su pasión intacta por este deporte.
Ambas facetas, la competitiva y la técnica, marcarán su calendario de esta temporada, aunque con un enfoque distinto entre sí: disfrutar en el gravel y estratega como seleccionador. En este artículo descubriremos cómo se planteará combinar Alejandro Valverde el gravel y la selección y qué objetivos tiene en mente.
¿Cómo será el año de Alejandro Valverde en el gravel?
Tras su retirada del ciclismo profesional en carretera, Alejandro Valverde ha encontrado en el gravel una forma de seguir vinculado a la competición desde una perspectiva más cercana. Como embajador del Movistar Team, el ciclista murciano ha sido un asiduo participante en pruebas de esta modalidad, así como en marchas cicloturistas, manteniendo un altísimo nivel de rendimiento.
Para este 2025, “El Bala” no se ha marcado objetivos ambiciosos en cuanto a resultados. La intención de Alejandro Valverde en el gravel es poder disfrutar de la bici, sin presiones por conseguir resultados. Esta filosofía relajada le permite mantenerse activo y seguir sintiendo la emoción de la competición sin la tensión del calendario WorldTour.
De momento, su calendario incluye dos pruebas destacadas: la Vuelta a Ibiza en MTB, programada para abril, y la Traka de Girona en mayo, una de las carreras de gravel más prestigiosas de Europa. Ambas citas le permitirán estar en contacto con la competición, disfrutar del ambiente ciclista y mantener un buen nivel físico.
Alejandro Valverde: gravel y selección en perfecto equilibrio
Uno de los grandes retos del año para el murciano es compatibilizar su participación en pruebas de gravel con su nuevo cargo como seleccionador nacional. Sin embargo, la planificación de su temporada ha sido pensada con inteligencia: la mayor parte de la actividad competitiva de Alejandro Valverde en gravel se concentra en la primera mitad del año, mientras que el Mundial de Ciclismo, que será su gran evento como seleccionador, se celebrará en septiembre.
Este margen temporal le ofrece el espacio necesario para centrarse en cada uno de sus compromisos sin que se solapen. La experiencia y madurez de Valverde juegan a su favor: sabe gestionar su tiempo y prioridades, y su capacidad para adaptarse a distintos roles es una de sus mayores virtudes. Además, seguir compitiendo, aunque sea en otro formato, le permite mantenerse cerca del mundo de la bici y comprender mejor las necesidades y sensaciones de los corredores.
Este equilibrio será clave para que Alejandro Valverde pueda rendir al máximo en el gravel. También respecto a la planificación del equipo nacional que representará a España en el Mundial y el Europeo.
Los objetivos de “El Bala” como seleccionador
La designación de Alejandro Valverde como seleccionador nacional ha sido recibida con gran expectación por parte de la afición ciclista. Con su vasta experiencia y conocimiento del pelotón, se espera que aporte una visión fresca y efectiva al grupo español.
Valverde ya ha declarado que ser seleccionador es un gran reto, pero lo afronta con enorme ilusión. Su principal objetivo es construir un equipo competitivo, con corredores muy bien escogidos. Buscará ciclistas que sepan leer la carrera, con inteligencia táctica y capacidad de adaptación. En lugar de grandes concentraciones, trabajará con un grupo reducido, centrado en conseguir una medalla para España.
Una de las ventajas que tendrá Valverde es su intención de reconocer personalmente el recorrido del Mundial de Ruanda, lo que le permitirá transmitir información precisa a sus corredores. Este enfoque directo y en el terreno marcará la diferencia en una prueba donde el conocimiento del recorrido es esencial.
Sin embargo, la incertidumbre que aún pesa sobre la celebración del Mundial en Ruanda es una preocupación en todo el pelotón. Valverde se ha mostrado pendiente a la evolución de la situación del país africano, consciente de que una posible cancelación podría alterar sus planes.
El año 2025 será un período de transición y aprendizaje para Alejandro Valverde. En el gravel, disfrutará de la libertad de competir sin presión, manteniendo viva su pasión por la bicicleta. Como seleccionador, asumirá una responsabilidad que consolidará su legado dentro del ciclismo español como uno de los ciclistas nacionales más destacados de siempre.
¡Sigue de cerca junto a nosotros la temporada de Alejandro Valverde en el gravel y la selección! No nos perderemos ningún detalle de esta nueva etapa.