Inicio > Ciclismo > Entrenamiento ciclismo > La evolución del maillot de ciclismo profesional

La evolución del maillot de ciclismo profesional

maillot-de-ciclismo

La prenda predilecta, la base e identidad de cualquiera que practique este deporte. El maillot de ciclismo ha cambiado tanto como el propio ciclismo profesional. Lo que empezó como una prenda funcional, pensada para identificar a un corredor y protegerlo del frío o del sudor, hoy es una pieza técnica, aerodinámica y cargada de identidad visual. A través de sus tejidos, sus colores y sus patrocinadores, cada maillot de ciclismo está confeccionado para contar una historia. 

¿Te interesa conocer la evolución de esta prenda y por qué algunos diseños se han convertido en icónicos? Sigue leyendo este artículo donde hacemos un repaso por toda la historia de los maillots hasta la actualidad.

¿Cómo eran los primeros maillots de ciclismo profesionales?

Los primeros modelos de maillot de ciclismo profesional eran muy distintos a los que vemos hoy en el WorldTour. En sus orígenes, esta prenda estaba hecha casi siempre de lana, un material que en aquella época ofrecía una combinación útil de abrigo, resistencia y cierta capacidad para gestionar la humedad. Aunque hoy pueda parecer incómodo, la lana fue durante décadas la base del maillot de ciclismo porque no existían todavía tejidos más ligeros y elásticos.

A nivel de diseño, aquellos primeros maillots eran sencillos. El maillot de ciclismo de principios del siglo XX tenía un corte más holgado, mangas menos ajustadas y un cuello que en muchos casos incluía botones o una pequeña apertura frontal. No se pensaba en la aerodinámica ni en la compresión muscular. La prioridad era identificar al corredor, mostrar el club o la marca y ofrecer una prenda útil para competir en condiciones duras.

También la estética era muy diferente. Los primeros diseños apostaban por colores lisos, franjas horizontales o combinaciones fáciles de reconocer. Había menos elementos gráficos y mucho menos “ruido visual”. Cada maillot de ciclismo permitía distinguir a los equipos de lejos y quedaba grabado en la memoria de los aficionados con más facilidad. Esa es una de las razones por las que muchos maillots históricos siguen siendo tan recordados hoy: eran simples, pero también muy reconocibles.

Diferencias entre el maillot de ciclismo de antes y ahora

La evolución del maillot de ciclismo se puede entender muy bien si la dividimos en tres grandes etapas.

  • La primera es la etapa identitaria. En ella, el maillot era una prenda limpia, con pocos patrocinadores y una paleta de color muy clara. Equipos históricos como Peugeot o Molteni dejaron huella precisamente por eso. Contaban con un patrón claro, una tipografía simple y una identidad marcada.
  • La segunda gran etapa fue la publicitaria. Desde los años setenta tardíos y sobre todo en los ochenta y noventa, el maillot de ciclismo se transformó en una superficie mucho más comercial.

Los patrocinadores ganaron espacio, los colores se volvieron más intensos y aparecieron diseños mucho más atrevidos. La televisión tuvo mucho que ver en este cambio, porque obligó a pensar el maillot de ciclismo como una herramienta de visibilidad constante. En esta fase nacieron diseños tan icónicos como los de La Vie Claire, ONCE o Mapei.

  • La tercera etapa es la actual, marcada por el rendimiento. Hoy el maillot de ciclismo se diseña para ser vistoso y para rendir mejor. Los tejidos son ligeros, elásticos y específicos para cada zona del cuerpo. Las mangas son más largas, el ajuste es mucho más ceñido y la construcción busca reducir el rozamiento con el aire. El maillot de ciclismo moderno ha dejado de parecer una simple camiseta para convertirse en una prenda de competición de alto nivel.

Si comparamos antes y ahora, la diferencia no está solo en el material. Antes, el maillot de ciclismo era más pesado, más suelto y menos transpirable. Ahora es más técnico, más ligero y mucho más preciso en su confección.

¿Qué maillot de ciclismo profesional actual será icónico?

Responder a esta pregunta exige entender qué convierte a un maillot de ciclismo en algo icónico. Por supuesto, no basta con que sea bonito. Un diseño pasa a la historia cuando une tres factores: una estética reconocible, una época concreta y un equipo o ciclista capaz de conseguir victorias. Eso fue lo que ocurrió con Molteni, con La Vie Claire o con Mapei. Cada maillot de ciclismo de esos equipos tenía una identidad propia y quedó ligado a corredores, triunfos y momentos concretos.

Entre los equipos actuales, hay varios candidatos a tener un maillot de ciclismo recordado durante muchos años. Uno de ellos es el Lidl-Trek. Su diseño actual tiene una identidad clara, una visual limpia y una presencia fácil de reconocer en carrera. Es cierto que no es revolucionario en el sentido artístico de La Vie Claire, pero sí tiene algo que comparten muchos diseños que luego se vuelven clásicos: coherencia y visibilidad.

También hay que mirar diseños de equipos como el Team Cofidis, que ha apostado por un diseño muy limpio durante el último año. La combinación de 3 colores cálidos y con espacio suficiente para cada patrocinador, le convierten en un maillot de ciclismo muy reconocible entre el pelotón.

Otros equipos como UAE o Visma ligarán sus maillots a una época de dominio deportivo, por lo que quedará fijado en la memoria de los aficionados. La historia demuestra que la iconicidad también puede nacer del vínculo generado por las grandes victorias. Por eso algunos maillots que en su día parecían normales hoy son muy recordados.

En el fondo, un maillot de ciclismo se vuelve icónico cuando consigue algo muy difícil: resumir una era del ciclismo en un solo vistazo. Y eso sigue ocurriendo hoy, aunque el lenguaje visual sea más técnico y más condicionado por la aerodinámica.

¿Te ha gustado este viaje por el pasado y el futuro del maillot de ciclismo profesional? Te invitamos a seguir pendiente de nuevos artículos del blog, donde os seguiremos acercando el ciclismo a todos los niveles.